¿Cómo Decirle a tu Pareja que Tienes Herpes?

Hablar de Herpes Genital con su Pareja

Mucha gente no se siente cómoda hablando de sexualidad y todo lo relacionado a la salud sexual. Esta guía tiene como objetivo el aprender como decirle a tu pareja que tienes herpes y explorar algunas opciones que te hagan sentir más seguro al hablar de herpes en el contexto de una relación sexual.

Las ampollas en la boca y el herpes genital son médicamente la misma condición. La diferencia significativa se presenta por la huella que suele dejar una infección que se transmite sexualmente.

La mayoría de las personas encuentran en sus parejas apoyo y comprensión. Es una actitud común que una persona piense en un principio un escenario catastrófico, ya que basa su criterio en el hecho de que tiene herpes genital. Sin embargo, para la mayoría de las personas es una infección de la piel de menor importancia. Temen a la posibilidad de rechazo, pero la realidad es que esto rara vez ocurre.

Debido al miedo al rechazo, es un motivo de preocupación que conduce a algunos a la pregunta del por qué debe arriesgarse a hablar de herpes. Por consiguiente algunas personas eligen no decirlo. En cambio se abstienen durante los brotes a tener relaciones sexuales, practican sexo seguro o se esperan a otro momento en el que se sientan mejor.

Esta estrategia puede tener más desventajas que ventajas. En primer lugar, pasan un montón de tiempo y consumiendo energía preocupándose de que su pareja vaya a contraer herpes. Es mucho más difícil decirle a alguien si acaba de enterarse que está infectado. Para la mayoría de las personas, la ansiedad por no decir nada es peor que abrir su corazón y decirles la verdad.

Por otro lado, al decírselo a su pareja permiten tener una relación con pleno conocimiento de su infección, y de esa forma puede reducir la posibilidad de que se infecte. Esto es porque, cuando tienes un brote, usted puede discutir con un compañero en lugar de dar excusas del por qué no puede tener sexo. Las excusas crean distanciamiento entre los interlocutores y a menudo conducen a malentendidos y suposiciones.

Su pareja podría interpretar sus excusas de manera más perjudiciales para la relación que la que se tendría al tener una discusión honesta acerca del herpes genital.

Si es capaz de analizar la situación de forma abierta y honesta, puede encontrar formas imaginativas de tener relaciones sexuales “seguras”.

El herpes genital es extremadamente común, ya que hasta uno de cada cinco adultos que son activos sexualmente tienen herpes genital, aunque aproximadamente el 80% siguen siendo inconsciente de que están infectados.

La publicidad y artículos poco precisos han estigmatizado y contribuido a muchos de nosotros a tener una gran cantidad de creencias negativas relacionadas con el herpes que hacen difícil convencernos de que otros querrían estar con nosotros. Es importante reconocer estas creencias y cambiarlas conscientemente. Aceptar el hecho de que tiene herpes y seguir siendo la misma persona que era antes hará más fácil tener una relación satisfactoria.

Guíese por Hechos y Datos

Cuanto más emociones le provoque un tema, más importante es averiguar los hechos. La mayoría de la gente sabe poco o nada sobre el herpes. Con frecuencia, los conocimientos que tienen están matizados de mitos y malentendidos. Tener la información correcta no sólo lo hace más fácil para su pareja, sino que lo hace más fácil para usted.

A continuación le mostraré algunos de los hechos básicos acerca de herpes que pueden ser puntos importantes para su pareja.

Hay mucha más información sobre el herpes. Tenga a la mano materiales educativos para que su pareja pueda leer. Esté preparado para responder a sus preguntas.

  • La mayoría de las personas que tienen herpes genital no saben que lo tienen. La ausencia de síntomas no significa que una persona no tiene herpes genital.
  • El Virus de simplex de Herpes (HSV) aparece más a menudo como pequeñas ampollas o llagas en o la boca (herpes labial o herpes febril} o en los genitales.
  • El HSV puede transmitirse cuando una persona tiene el virus presente en la piel y otra persona tiene contacto directo de piel a piel con el virus activo.
  • Es probable que el virus se presente en la piel desde la primera señal de pródromo (hormigueo o picazón donde ocurre el brote generalmente} hasta que las úlceras hayan sanado completamente y la piel nueva está presente.
  • Existen algunos días donde el virus puede estar presente en la piel a pesar de que no existan evidentes signos ni síntomas.
  • Usar siempre condones de látex ayuda a reducir el riesgo de transmitir el virus en aproximadamente un 50%.
  • El Herpes muy frecuentemente es transmitido por personas infectadas que no saben que están infectadas. Puesto que no han sido diagnosticados, no son conscientes de que de vez en cuando pueden ser contagiosos.
  • Existen tratamientos antivirales de administración oral muy efectivos para personas con problemas de herpes genital.

Preparando a su pareja

Lo que dices y cómo lo dices va a depender de su propio estilo personal.

Su actitud influirá en cómo se recibe esta noticia. Los psicólogos han observado que las personas tienden a comportarse de la manera que esperan que se comporte, y esperar el rechazo aumenta las posibilidades de un desenlace infeliz.

“Cuando finalmente le dije a mi pareja que tenía herpes genital, se sintió liberado, ya que él pensaba que era algo mucho peor…” – Usuario Anónimo

Una conversación sencilla y positiva acerca de los problemas relacionados al herpes puede ser el mejor enfoque y puede ayudarle también a futuro.

¿Cuánto debes saber antes de decirle a alguien que tienes herpes? Si piensa que los dos podrían terminar en la cama en la primera cita, probablemente es un buen momento para decirlo.

Idealmente lo mejor es darle unas poco de tiempo antes de decírselo. Permítale a la relación madurar un poco más. Va a ser más fácil si los dos disfrutan de un grado de comodidad y confianza en compañía del otro. Es quizá mejor esperar hasta que conoces y confías en tu pareja.

Hay buenos y malos tiempos para abordar este tema. Algunos de los momentos más inadecuados incluyen un bar lleno de gente o una fiesta, cuando van en camino hacia un fin de semana romántico o en la charla justo después de haber terminado de tener relaciones sexuales. Hablarlo justo antes de hacer el amor tampoco es una buena idea.

Se recomienda tocar el problema cuando ya no estás en un estado de ánimo para tener relaciones sexuales, cuando te sientes bien contigo mismo, y cuando ambos tienen la oportunidad de tener una discusión.

La discusión podría tomar lugar en cualquier lugar que te haga sentir seguro y cómodo. Algunas personas apagan el televisor, descuelgan el teléfono y abordan al tema en una cena tranquila en casa. Otros prefieren un lugar más abierto, como caminar en el parque, por lo que su pareja se sentirá un poco más liberada al volver a casa luego de reflexionar las cosas por un buen rato. Esto permite a ambas personas lidiar con el nerviosismo de ambos al mismo tiempo.

No importa donde usted decida tener la discusión, es importante tomar en cuenta que uno o ambos se pueden poner emocionales.

Intente ser natural y espontáneo. Si se encuentra a si mismo susurrando, murmurando, o mirando el piso, deje de hacerlo por un momento y trate de hablar con calma y de forma clara. Mire a su pareja a la cara. La forma en que lo dice afecta el mensaje. Si usted está obviamente molesto, la persona con la que está hablando tomará la situación mucho peor de lo que es.

“La primera vez le dije a alguien que tenía herpes en los genitales en las primeras etapas de una relación, él me dijo: ‘ quieres saber algo… Yo también lo tengo.’… No podía creerlo…Todo lo que me estuve preocupando…Me solté a reir.”– JM

Formas de Iniciar la Conversación

Las siguientes declaraciones de apertura representan una variedad de formas no amenazantes para incitar una discusión. No tienen como propósito ser consideradas como un guión.

  • “Tengo algo que me gustaría discutir contigo. ¿Alguna vez has tenido herpes labial? La razón por la que te lo pregunto es porque el herpes labial es causado por el mismo tipo de virus, el Virus del herpes simple. Yo tengo el virus. Solo que en lugar de tener solo una llaga en mi boca, también tengo una en mi zona genital.”
  • “Cuando dos personas se llevan tan bien como lo hacemos tu y yo, creo que debemos ser totalmente honesto el uno para el otro. Me gustaría hablar acerca de nuestra historia sexual.”
  • “Me encanta estar contigo, y me alegro de que nos estamos volviendo más íntimos. Creo que es importante que hablemos de sexo. ¿Podemos hablar ahora?”
  • “Somos ambos adultos responsables que quieren hacer lo que es mejor para nosotros mismos. Hablemos de sexo seguro.”
  • “Siento que puedo confiar en ti y me gustaría decirte algo personal. El año pasado, descubrí que había contraído herpes genital.”

No intente ser melodramático. Esto no es una confesión o una conferencia, simplemente es un intercambio de información entre dos personas. Evite palabras negativas y mantenga un diálogo simple y objetivo: “Hace dos años me di cuenta que tengo herpes. Por suerte es tratable y manejable. Podríamos hablar de lo que esto significa para nosotros?”

Busque oportunidades lógicas para sacar el tema. De esta manera parecerá más natural, no habrá tiempo para ponerse nervioso y no lo estará haciendo más grande de lo que es. Con más y más personas hablando de ‘sexo seguro’ y el VIH/SIDA, este tipo de oportunidades para hablar del tema vienen siendo cada vez más frecuentes. Incluso se sorprenderá al enterarse de que su pareja ha estado igualmente preocupada al decirle que tiene herpes en los genitales. De hecho, la probabilidad de que esto ocurra es razonablemente alta, dadas las estadísticas de HVS.

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